jueves, 13 de diciembre de 2012

"Germinal", película sobre el Movimiento Obrero...

 
 
Germinal es una película que refleja claramente esas nuevas formas de pensar que trae consigo la Ilustración.
 
 
El movimiento obrero es el tema principal de la película, y es un tema que a lo largo de la historia ha sido importante, aunque al parecer, en la actualidad parece que de nada han servido tantas muertes a causa de la lucha de clases.
 
 
En esta película, los obreros de una mina se cansan de la miseria en la que viven y de las pésimas condiciones laborales a las que están sometidos y deciden organizarse para la huelga. Muy claro podemos ver algo que siempre ha existido desde que se invento la “propiedad privada”, pobreza.
 
 
Mientras que las familias de los mineros viven en la más absoluta miseria, sin siquiera un pan para comer, los burgueses, dueños de la mina, viven al contrario muy cómodamente, disfrutando de comida de sobra todos los días; sin embargo, estos burgueses viven con tanto lujo por el simple hecho de ser los “propietarios” de la mina, pero jamás bajan a realizar trabajos relacionados con la ella que sean diferentes a la inspección. El movimiento se basa en el pensamiento de Marx y La Internacional.
 
 
Cómo siempre, en la huelga de los mineros hubo esquiroles que preferían hacerse los “buenos empleados” para continuar recibiendo el insignificante salario.
 
 
En la película podemos observar que, a pesar de que la mayoría de los trabajadores estaban a favor de la huelga, había algunos pocos que prefería seguir trabajando y por los cuales los propietarios podía continuar chantajeando a quienes no trabajaran con dar el contrato a otros que sí desearan trabajar.
 
 
Por otro lado, algunas veces los dirigentes del movimiento son comprados por el patrón. En la película hay un ejemplo, que uno de los dirigentes es llamado por el patrón para negociar, éste le ofrece ascenderlo a capataz, dándole la oportunidad de una mejor calidad de vida con un mejor salario. Y es cierto, él tendría mejor calidad de vida, pero a costa de la traición a su lucha y a sus compañeros de clase quienes seguirán en las mismas condiciones.
 
 
Esta falta de solidaridad es la que debilita y no deja avanzar al movimiento obrero ante la autoridad de la clase dominante.
 
 
Si en general, los trabajadores decidieran ponerse en huelga y ningún obrero aceptara trabajar a menos que se aceptaran sus términos, a los patronos no les quedaría más remedio que aceptar las condiciones impuestas por los trabajadores. Sí los “representantes” de los movimientos obreros fueran fieles a su lucha e hicieran las cosas realmente por sacar de la miseria a miles de seres humanos, las luchas sociales tendrían desenlaces diferentes a las que normalmente tienen.
 
 
Por desgracia, muchas veces parece que cada uno de los que están en el movimiento lucha sólo por intereses propios y, cuando encuentran una oportunidad para ascender, la aprovechan sin ponerse a pensar en que muchos de sus compañeros continuaran soportando la miseria a la que están sometidos.
 
 
En algún momento de la película se menciona lo siguiente:
 
 
“Esta es la idea que tienen los obreros franceses, desenterrar un tesoro para comérselo solitos, les falta valor para devolverle a los pobres el dinero que les pertenece. Nunca serán dignos de ser felices mientras tengan algo que les pertenezca. Gritan contra los ricos mientras son pobres; pero el odio hacia los burgueses viene de la endemoniada envidia de nos ser burgueses igual que ellos”.
 
 
Y por desgracia así es.
 
 
Muchos de los “luchadores sociales” buscan únicamente a través de la lucha de muchos, obtener un beneficio personal y eso traiciona a la verdadera lucha. Y éstos, cuando consiguen ese beneficio, no sólo se olvidan de la lucha, sino que se convierten en enemigos de tal al ponerse del otro lado, y siendo entonces los opresores.
 
 
Por estos motivos, desde sus inicios las luchas por obtener mejores condiciones de vida por la clase trabajadora han sido en vano y, los pocos logros que alguna vez se obtuvieron gracias a la fuerza de voluntad de los trabajadores, se están perdiendo gracias a la falta de la misma en la actualidad y al conformismo de la comodidad capitalista.
 
 
Al final, por el fracaso del movimiento, quienes no fueron asesinados se vieron en la penosa necesidad de volver a someterse a los difíciles y mal pagados trabajos de la mina, pues la opción es ésa o morirse de hambre al no tener otra forma de vivir.
 
 
La película muestra a través del cine, una realidad que muchos no quieren ver: que en las sociedades hay desigualdad, que mientras haya ricos, habrá pobres y para que estos últimos se terminen deben desaparecer al mismo tiempo los primeros porque unos son la causa de la existencia de los otros. Por desgracia la sociedad va perdiendo cada vez más ese grado de conciencia a la que en otras épocas se ha llegado con los movimientos obreros.
 
 
Lástima que tanto en la película como en la realidad, a veces, las cosas terminan mal para los que se organizan. La respuesta que en la mayoría de las ocasiones se da a las revueltas obreras es la violencia, con la que se pierden vidas y se atemoriza a los sobrevivientes para que abandonen la lucha y regresen a los infiernos del trabajo.