lunes, 3 de diciembre de 2012

Arquitectura del Hierro...




En el siglo XIX la industrialización y la revolución demográfica que vive el continente europeo y América del Norte plantean nuevas necesidades constructivas: fábricas, salas de exposiciones, estaciones de ferrocarril, puentes…
 
Los progresos de la siderurgia y de otras industrias dan lugar a nuevos materiales, como el hierro fundido y colado, el acero laminado (perfiles laminados), hormigón, vigas en forma de “T” o el vidrio plano.
 
Estos nuevos materiales permiten hacer edificios hasta entonces imposibles.
 
La arquitectura apuesta por los nuevos materiales que simbolizan el progreso y revolucionan las técnicas y concepciones arquitectónicas.
 
Fueron los ingenieros quienes propugnaron la utilización de los nuevos materiales, porque los arquitectos, vinculados a las Academias, siguen utilizando los materiales tradicionales.
 
La arquitectura del hierro logró una rápida aceptación por las ventajas que ofrecía:
Versatilidad ante todo tipo de formas.
 
Producción en masa.Estructuras transportables y exportables.
 
Mayor resistencia al fuego.
 
Posibilidad de crear espacios amplios y diáfanos.
 
En USA, la Escuela de Chicago reunió una serie de arquitectos que trabajaron tras el incendio de la ciudad en 1871.
 
Su principal aportación fue el rascacielos (hierro, acero, cristal, reducción del muro en beneficio de las ventanas).
 
El hierro, además de utilizarse en los nuevos edificios, va a ser el protagonista exclusivo de verdaderos símbolos de la era industrial: “Cristal Palace” (Paxton) y “Torre Eiffel” (Eiffel) ligados a las exposiciones de Londres (1851) y París (1889), “Puente de Brooklyn".