lunes, 20 de octubre de 2014

La Santa Alianza...





La Santa Alianza fue el pacto que firmaron en septiembre de 1815, tres meses más tarde de la conclusión del Congreso de Viena, a iniciativa del Zar Alejandro I, Rusia, Francisco I de Austria y Federico Guillermo III de Prusia. Aunque de naturaleza política, formalmente sus signatarios se guiaron por principios de carácter religioso, es decir, los de la religión cristiana.


La Santa Alianza tuvo como objetivo primordial el mantenimiento del statu quo* del absolutismo en Europa tras la caída de Napoleón e impedir el surgimiento y propagación de movimientos revolucionarios o liberales.

Tras la incorporación de Inglaterra meses más tarde (Cuádruple Alianza) y de Francia en 1818 (Quíntuple Alianza) se celebraron varios congresos que sirvieron para garantizar el mantenimiento del compromiso (Europa de los Congresos) y controlar la situación internacional.

La Santa Alianza intervino en diversas ocasiones, así sucedió en 1821 cuando las tropas austríacas se involucraron en Italia para restituir el absolutismo en el Reino de las Dos Sicilias (Nápoles y Sicilia), o con la intervención de las tropas francesas en 1823 en España. En esta última los llamados Cien Mil Hijos de San Luis terminaron con la experiencia constitucional del denominado Trienio Liberal (1820-1823) y restauraron al rey Fernando VII como rey absoluto.

La Santa Alianza concluyó su acción en 1825, tras la muerte del su principal valedor, el Zar Alejandro I de Rusia.

* Statu Quo: en diplomacia, la situación tal y como está en un determinado momento. Mantenerlo consistiría en evitar que se modificase.