sábado, 6 de febrero de 2010

Hagamos un alto en la programación, pero sigamos con temas relacionados con nuestro currículo...



Hoy... 6 de febrero, "Día Mundial de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina".

Dos millones de niñas sufren cada año la mutilación genital femenina. Más del 95% de las mujeres de países como Somalia, Egipto y Yibuti han sufrido esta mutilación en alguna de sus diferentes formas.

La mutilación sexual femenina se practica en 28 países de África:

Benín (50%), Burkina Faso (entre el 43 y el 66%), Camerún (20%), Chad (60%), Costa de Marfil (60%), Egipto (97%), Eritrea (90%), Etiopía (90%), Gambia (entre el 60 y 90%), Ghana (entre el 15 y el 30%), Guinea (entre el 70 y el 90%), Guinea-Bissau (50%), Kenia (50%), Liberia (entre el 50 y el 60%), Malí (entre el 90 y 94%), Mauritania (50%), Níger (20%), Nigeria (50%), República Centroafricana (50%), República Democrática de Congo (5%), Senegal (20%), Sierra Leona (entre el 80 y 90%), Somalia (98%), Sudán (89%), Tanzania (10%), Togo (12%), Uganda (5%) y Yibuti (entre el 90 y 98%),. Pero también se practica en Europa, Estados Unidos y Oriente Medio entre inmigrantes procedentes de estos países.

La edad para sufrir esta práctica varía desde unos pocos días de vida a los 20 años, aunque en la mayoría de los casos suele efectuarse a niñas de entre 12 y 14 años. Hay 4 tipos diferentes de mutilación, desde la circuncisión (la menos grave), pasando por la excisión e infibulación hasta la más grave consistente en la eliminación completa de los genitales femeninos externos y que puede incluir el uso de sustancias corrosivas, etc.

En la mayoría de los casos, la práctica de la mutilación genital femenina se basa en tradiciones profundas o creencias religiosas y culturales: hace que las chicas se mantengan vírgenes hasta su matrimonio, evita comportamientos inmorales, previene muertes prenatales o se considera una imposición religiosa. La razón real es el control de la sexualidad de jóvenes y mujeres.

Generalmente, estas operaciones son realizadas sin las mínimas condiciones higiénicas y con cuchillas u otros instrumentos cortantes sin esterilizar, sin ningún tipo de anestesia o sólo con pastillas para paliar el dolor.

La mutilación genital femenina puede tener importantes consecuencias físicas inmediatas (hemorragias, infecciones o tétanos) y permanentes (dificultades a la hora de orinar, infecciones crónicas, infertilidad, fuertes dolores durante las relaciones sexuales, el embarazo y el parto). Además, es una experiencia traumática para todas las niñas.

Gracias a las campañas de sensibilización y mediación realizadas por todo el mundo, los gobiernos de países como Burkina Faso, Senegal, Costa de Marfil, Ghana, Yibuti, Guinea, Togo, Tanzania, Kenya o República Centroafricana han adoptado leyes para prohibir esta práctica. Sudan, Egipto y Etiopía la consideran un delito. Algunos países en Europa como Suecia, Reino Unido o Bélgica han adoptado leyes específicas contra esta mutilación. En España, el Código Penal la considera un delito.

Por desgracia estas leyes no son suficientes, porque las personas viajan, para realizar esta operación, a países donde todavía no está prohibida. Es muy importante de trabajar juntos a nivel regional e internacional para terminar esta práctica. Save the Children trabaja en África Occidental junto con ONG locales para sensibilizar a la población sobre esta tan perjudicial tradición y sus graves consecuencias.

Vídeo: LA ABLACIÓN gritos de dolor en silencio. El Día internacional contra la mutilación genital femenina se conmemora el 6 de febrero, este vídeo es un paso más a favor de seguir luchando contra esta práctica cultural que cada año viola los derechos humanos de más de 3 millones de niñas.