jueves, 5 de noviembre de 2009

Obama cumple un año… en la cima del mundo.


ABC.es -(3/11/2009).

«El mundo aguarda expectante al presidente Obama». Así titulaba ABC el día después de que se conociera quien iba a ocupar, finalmente, el sillón de la Casa Blanca los próximos cuatro años. No era para menos… después de casi dos años acaparando miles y miles de páginas en los principales medios de comunicación de todo el mundo y copando los debates políticos de los principales líderes del planeta.

El mundo entero estaba pendiente de él: «Un afroamericano; un perfecto desconocido fuera de Chicago hace tan sólo cuatro años; totalmente carente de conexiones o dinero», que supo romper, en su meteórica carrera electoral, «todos los moldes» y aprovechar todas las frustraciones acumuladas por las población estadounidense (y mundial), tras los ocho años de gobierno del junior de los Bush.

Él era consciente: «Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible... esta noche es su respuesta», decía ante los millones de «americanos» que habían confiado en él, hace un año, en el discurso de su victoria electoral.

El camino, sin embargo, no había sido fácil: «La odisea electoral más larga, reñida y costosa en la historia de los Estados Unidos terminó ayer lunes con un apoteósico maratón de mítines por todas aquellas jurisdicciones que este año parecen tener la última palabra sobre quién ocupará la Casa Blanca a partir del próximo 20 de enero», escribía el corresponsal de ABC, Pedro Rodríguez.

Rompiendo con esa tradición americana, por la que en vísperas de las elecciones se fomenta menos la confrontación y se deja paso a la reflexión, los ataques no dejaron de sucederse. El Comité Nacional Republicano, por ejemplo, realizó masivas y automatizadas llamadas de teléfono para poner de manifiesto la experiencia de candidato afroamericano, mientras los republicanos seguían haciendo hincapié sobre las relaciones del pasado que, según el candidato republicano John McCain, denotaban «un radicalismo de izquierda mal contenido».

Obama, por el lado demócrata, utilizaba sus cuantiosos recursos económicos (más de 58 millones de dólares recaudó durante la primera mitad de 2007, marcando una cifra récord de recaudación para una campaña presidencial) para ordenar nuevos anuncios de televisión centrados en el respaldo ofrecido por el vicepresidente Cheney al candidato republicano, subrayando así la continuación de la «impopular» administración Bush.

Las encuestas en la víspera del 4-N hablaban de que Barack Obama llegaría a las urnas «disfrutando de una significativa ventaja» y que McCain remontaría posiciones durante los últimos días, pero, finalmente, Obama se llevó 365 votos electorales por 173 del aspirante republicano.

El primer afroamericano en llegar a la Casa Blanca, se convertía así en el responsable de llevar a la práctica el «cambio» que había prometido. «Dos guerras, un planeta en peligro y las peor crisis financiera en un siglo», decía ABC, se le presentaban por delante. Es el momento de hacer balance y ver si el país ha despertado del aquel «sueño», un año después.

Vídeo: A un año de su elección, Obama enfrenta múltiples problemas.