martes, 23 de junio de 2009

23 de junio, Noche de San Juan...




Todos los años, el 23 de junio a las 12 de la noche, se realizan varios rituales para aprovechar las energías mágicas de la noche de San Juan.

Pero ... ¿de dónde viene esta magia?

Todo se relaciona con San Juan el Bautista y el solsticio del 21 de junio. El 24, se celebra el nacimiento de San Juan, quien preparó a la humanidad para la llegada de Jesús. Su nacimiento ocurrió en una fecha muy cercana a un solsticio (de invierno para el hemisferio sur, y de verano para el hemisferio norte), lo que quiere decir que lo que está en juego son poderosas energías solares actuando en la Tierra.

La noche de San Juan es la más corta del año, pero además de eso se caracteriza por ser una noche muy especial, llena de misterio, donde se celebra el solsticio de verano.

Como cada año, del 23 al 24 de junio, el fuego será uno de los grandes protagonistas…

Y es que el fuego tiene un valor purificador de ahí que esté presente en numerosos rituales y conjuros que se practican esa noche.

Una de las formas más habituales de celebrar la noche de San Juan es con las hoguera, y es que, como marca la tradición, el fuego quema lo malo y da paso a lo nuevo. Una noche de deseos, buenas intenciones y ganas de borrar malos momentos.

Aunque el amor centra gran parte de los rituales.

También el mar adquiere un sentido especial la noche de San Juan, que al igual que el fuego, es curativo.