viernes, 10 de abril de 2009

Islas Salvajes... Un archipiélago diminuto.



Sólo 165 kilómetros separan al archipiélago canario del de las Islas Salvajes, la misma distancia que hay entre Tenerife y Fuerteventura aproximadamente. Sin embargo, ese archipiélago vecino es "el gran desconocido" de todos los canarios y de los españoles en general.

La gente apenas sabe de su existencia, ni siquiera sabe que éste pudo formar parte de las Islas Canarias. Portugal lo ha hecho suyo pero no cuenta con el reconocimiento oficial de España que lo considera parte de Canarias desde el punto de vista "geobiológico". Pero antes de meternos en política conozcamos un poco mejor estas islas.

Como vemos en el mapa de abajo, Islas Salvajes está conformada por dos grupos de islas: las del norte (Salvaje Grande y un par de islotes pequeños) y las del sureste (Salvaje Pequeña o Pitón Grande, Isla de Fora o Pitón Pequeña y otros tantos islotes).

Se trata de un enclave salvaje (como el Archipiélago Chinijo en Canarias) que sirve de refugio para numerosas especies animales y vegetales. Hay más de 150 especies de plantas, así como especies únicas de caracoles y un reptil. Además, es un santuario ornitológico único en el mundo.

El naturalista francés Jacques Cousteau que pasó por aquí, dijo que tenía las aguas más limpias y transparentes que jamás había visto. Hoy en día sólo dos vigilantes del Parque Natural de Madeira habitan en la zona de forma fija, otros tantos lo hacen en barcos de recreo pero no pernoctan.

Las Islas Salvajes forman parte del ámbito administrativo de Madeira (Portugal) pero, como dije antes, históricamente ha habido una disputa con España por su soberanía. Disputa que, aunque está parada porque no se habla de ello, no está ni mucho menos solucionada.

En 1971 Portugal crea la Reserva Natural de las Islas Salvajes, englobada en el Parque Natural de Madeira.