lunes, 9 de marzo de 2015

El Imperialismo y el colonialismo en el siglo XIX...





A principios del siglo XIX, Inglaterra y Estados Unidos, que habían alcanzado un alto grado de desarrollo económico e industrial, comenzaron a expandirse con mayor fuerza por diversas regiones del planeta.

Inglaterra colonizó Australia, Nueva Zelanda, la India, Sudáfrica, y muchas otras regiones del mundo. Esta colonización tuvo, como primer objetivo, adquirir materia prima para abastecer su industria y establecer puestos de aprovisionamiento para sus barcos mercantes. Posteriormente, en estas regiones los ingleses instalaron gobiernos dirigidos desde Inglaterra. Sin embargo, la colonización trajo consigo la explotación y esclavitud de los nativos de esas tierras.


En el caso de Estados Unidos, luego de lograr su independencia de Inglaterra en 1776, inició una política de expansión hacia la costa oeste. Negoció con Inglaterra los territorios del noreste; compró a Francia el territorio de Luisiana en 1803; España les cedió la Florida en 1819, y anexionó Texas a su territorio en 1836. En los territorios ocupados, Estados Unidos permitió a los colonizadores crear gobiernos propios que se unificaron en un gobierno federal. Los nativos de las regiones colonizadas fueron expulsados, recluidos en espacios delimitados llamados reservaciones, o exterminados.

Para lograr la colonización territorial, y el dominio político y comercial de regiones tan distantes, el desarrollo del transporte marítimo cobró especial importancia. Los lentos barcos de vela fueron sustituidos por buques de mayor tonelaje que transportaban más mercancía en menor tiempo.