jueves, 5 de marzo de 2009

La mujer y el deporte ( II )...

Veamos algunas especialidades deportivas con presencia en los Juegos Olímpicos...



La Gimnasia Artística o Gimnasia Deportiva es una disciplina que consiste en la realización de una composición coreográfica, en el caso de la Gimnasia Rítmica ésta se realiza con acompañamiento musical, combinando de forma simultánea y a una alta velocidad, movimientos corporales. Las características de este deporte exigen del gimnasta unas condiciones físicas excepcionales.

En la Gimnasia Deportiva, los y las gimnastas compiten en una serie de pruebas por las que reciben una puntuación de los jueces.

Las seis modalidades masculinas (ejercicios de suelo, caballo con arcos, salto de potro, barras paralelas, barra fija y anillas) y las cuatro femeninas (salto de potro, ejercicios de suelo, barras asimétricas y barra de equilibrio) comprenden unos ejercicios obligatorios y otros de libre elección.

La Gimnasia Deportiva ya se incluyó en los Juegos Olímpicos de Atenas (1896), aunque sólo para participantes masculinos. Las mujeres se incorporaron por primera vez en la edición de Amsterdam (1928), con un concurso por equipos, pero fueron excluidas del programa en Los Ángeles (1932), e iniciaron la competición individual por aparatos en Helsinki (1952).

Vídeo: La rumana Nadia Comaneci, la primera gimnasta, hombre o mujer, en obtener la nota perfecta de 10 puntos, en 1976.









Ahora...
Gimnasia Rítmica...





Dentro de los deportes Olímpicos, la Gimnasia Rítmica es uno en los que más se mezcla con el delirio y la locura.

Cada cuatro años se producen cambios rotundos que generan extremos desajustes técnicos en las gimnastas y confusiones generalizadas en jueces y entrenadores.

Pasaba Beijín y ya se escuchaban rumores de los cambios que se acercaban.

El nuevo reglamento de Gimnasia Rítmica ya tomó vigor en el ámbito Internacional y se empiezan a ver cambios positivos y negativos.

Por un lado se intenta recuperar el riesgo que se apreciaba en la gimnasia de los 90 y que hacía de la actividad, algo impactante y cautivador.

Por otro, se restringen la diversidad de manejos del aparato obligando a que las gimnastas realicen sólo las variantes ofrecidas en el código.

Pero esto no tiene que desestimular la capacidad de creación, sino que debe ocasionar una reacción motivante en las atletas y entrenadoras para crear nuevas originalidades.