lunes, 1 de noviembre de 2010

La Revolución Francesa: sus orígenes...


La Revolución francesa fue un proceso histórico que se desarrolló entre 1789-1799 que destruyó las bases económicas y sociales del Antiguo Régimen y eliminó la monarquía absoluta. El eco de la Revolución Francesa resonó con fuerza en Europa y en el resto del mundo.

Hacia la última mitad del siglo XVIII, Francia parecía haber vencido el triste ciclo de carencias, enfermedades y una alta mortalidad que en el siglo anterior había inhibido tanto el desarrollo demográfico como el económico. La débil tendencia inflacionaria que caracterizó a gran parte del siglo XVIII aumentó la riqueza de los grandes terratenientes y el excedente en la agricultura sirvió para estimular la expansión de la economía francesa en su totalidad.

A pesar de los signos de prosperidad, hubo mucho descontento y agitación en Francia en la década de los 80 del siglo XVIII. Las instituciones francesas eran obsoletas, ineficientes e incoherentes. La nobleza y las eternas sociedades de puestos hereditarios las controlaban. Todo el que estuviera relacionado con las ideas de la Ilustración se consideraba irracional e injusto. Las diferencias sociales y legales que permitían alcanzar un alto cargo o ejercer una influencia política ofendían especialmente a las clases medias.

Un sistema de impuestos ineficaz e injusto producía muy pocos ingresos para mantener al estado, inhibía el desarrollo económico y llevaba a la pobreza. En vísperas de la Revolución, Francia enfrentó una coyuntura de crisis. Tres de estas crisis - dificultad agrícola, caos financiero y reacción de la aristocracia- fueron particularmente agudas.

Durante la década del 80 del siglo XVIII, las demandas de la aristocracia sobre los campesinos agravaron la miseria del campo. La resistencia de la aristocracia a la reforma de los impuestos obstaculizó los intentos del gobierno para renovar la estructura financiera de la nación. Estas dos facetas de la reacción de la aristocracia fueron las causas directas del advenimiento de la Revolución Francesa.

Las dudas del rey Luis XVI y la intransigencia de la aristocracia aumentaron la amargura de amplios sectores de la población.

Ellos quisieron terminar con los privilegios y sintieron que la monarquía no reformada no deseaba ayudarlos en esta lucha. El ataque a los privilegios y la demanda de igualdad ante la ley fueron las fuerzas motrices de la revolución desde el comienzo hasta el fin. El privilegio, al parecer, sólo se podía destruir mediante el ataque a la monarquía y a la aristocracia.

Luis perdió la oportunidad de actuar como mediador entre los estados hostiles. El 23 de junio se presentó ante los estados generales para presentar un programa de reforma que satisfizo sólo en parte las demandas del tercer estado para la reforma de los impuestos y no hizo nada para eliminar los privilegios de la nobleza. Aproximadamente al mismo tiempo, el rey comenzó a concentrar tropas alrededor de Versalles y París. Sin embargo, la reforma parcial ni la fuerza bruta fueron suficientes para enfrentar la crisis política. La revolución se había convertido en una batalla entre los que pedían una sociedad más equitativa y abierta contra los que querían conservar los privilegios de la aristocracia.

En el verano de 1789, una serie de disturbios espontáneos de carácter popular y distintas revueltas unieron, al menos por el momento, a la burguesía y al pueblo en una preocupante alianza contra la aristocracia.

El 14 de julio, la depresión económica llevó la pobreza urbana a la miseria, a la miseria se unió el temor que crearon el rey y los aristócratas. Cuando las tropas del rey aparecieron, la reacción inmediata de los ciudadanos fue armarse por su propia cuenta.

La caída de la Bastilla fue un acontecimiento de escasas consecuencias por sí solo, pero sus implicaciones fueron inmensas. El ataque fue visto como un golpe contra el despotismo real. Demostró que la revolución no era simplemente un debate sobre una constitución. Su mayor importancia fue colocar a la ciudad y a los líderes políticos de París a la vanguardia.

El Antiguo Régimen fue desmantelado. La estructura de privilegios de la aristocracia se abolió completamente, junto con las franquicias y los puestos hereditarios.

Vídeo: La Revolución Francesa.





Vídeo: "La Marsellesa"; himno nacional de Francia.