miércoles, 5 de noviembre de 2008

Y con la Ilustración... todo empezó a cambiar.


Realizado por: Laura Castro, 4º ESO (C).
A mediados del siglo XVIII una nueva forma de pensar llegó a Europa, este movimiento cultural se inició cuando numerosos ilustradores como Voltaire, Rousseau o Montesquieu comenzaron a defender la razón, el progreso, la educación y la felicidad como principio para el desarrollo de las sociedades.

Rousseau, uno de los más importantes ilustradores franceses, comenzó a cuestionarse los principios básicos del Antiguo Régimen, y se preguntó por qué si todos somos iguales y tenemos los mismos derechos, el poder se encontraba en manos de un solo hombre. Por ello desarrolló dos conceptos fundamentales: el Contrato Social y la Soberanía Nacional.

Según el Contrato Social todos los miembros de una sociedad tienen capacidad para gobernar, por lo que si todos somos iguales e igualmente libres, todos tenemos derecho a gobernar, lo denominado como Soberanía Nacional.

Fue Montesquieu el que ideó un sistema de gobierno que cambiaría totalmente al antiguo. Para ello creó una asamblea, donde quedaría representada la Soberanía Nacional, y para que el poder no terminara en manos de unos pocos estableció la división de poderes, un sistema que repartía la política en tres órganos diferentes: ejecutivo, legislativo y judicial.

En definitiva, creo que el cambio que realizaron tanto Rousseau como Montesquieu fue muy positivo para la sociedad, ya que permitieron a los ciudadanos tener pensamiento propio y poder elegir y decidir por sí mismos a sus representantes políticos, dando a cualquiera el poder de gobernar. Esto hizo mucho más libres a los hombres y permitió igualar los derechos de los ciudadanos.