lunes, 6 de octubre de 2008

Muerte negra: la peste que asoló a Europa en el siglo XIV...



En el siglo XIV sucedió una de las más grandes catástrofes demográficas de la historia de la humanidad. Se calcula que de 1348 a 1400 falleció entre un cuarto y la mitad de la población europea a causa de la “muerte negra”. Ahora sabemos que la enfermedad conocida como “muerte negra” era peste bubónica o peste negra, llamada así por las manchas oscuras que anunciaban su presencia.

En la Edad Media, la población se defendía de las bacterias a través de su sistema inmunológico. Sin los medicamentos modernos, los anticuerpos eran prácticamente su única defensa contra las enfermedades, porque los medios para aliviarse eran escasos: la alimentación y la higiene personal era muy deficiente. En esa época eran comunes las epidemias, especialmente en los centros de población que comenzaban a convertirse en ciudades.

El hacinamiento en las ciudades y su carencia de servicios como el drenaje o la recolección de basura, las hacían verdaderas incubadoras de enfermedades. El exceso de población, la contaminación de los pozos, la falta de organización sanitaria, las calles pobladas de cerdos y ratas, la invasión de pulgas, todo contribuía a extender los casos de tifus, disentería y gripe. Sin embargo, la peor de todas las epidemias fue la de la peste bubónica, una enfermedad contra la que los europeos del siglo XIV carecían completamente de defensas.