viernes, 20 de mayo de 2016

Fascismo y Nazismo... Adolf Hitler...


Vídeo en el que se narra parte de la historia fascista italiana, y casi toda la alemana, mientras se aprecian varias marchas fascistas y nazistas, el famoso discurso de Hitler hacia la juventud, Auchwitz, y el aparato policial nazista.

 


Dictadores:"Benito Mussolini"...



Tras acceder al poder en 1922 tras la Marcha sobre Roma ,Mussolini estableció en pocos años una dictadura fascista de partido único.


lunes, 16 de mayo de 2016

Benito Mussolini...



Tras acceder al poder en 1922 tras la Marcha sobre Roma, Mussolini estableció en pocos años una dictadura fascista de partido único.

Su política exterior en los primeros años no tuvo una clara dirección (Tratados de Locarno, Frente de Stressa), sin embargo, con la invasión de Etiopía en 1935, optó por una política expansionista que le llevó a la alianza con Hitler (intervención conjunta en España y formación del Eje Roma-Berlín en 1936, adhesión al Pacto Antikomintern en 1937 y firma del Pacto de Acero en 1939).

Tras invadir Albania en 1939, entró en la Segunda Guerra Mundial en 1940 cuando Francia estaba a punto de capitular. Las derrotas militares de las tropas italianas propiciaron el golpe de estado dirigido por el general Badoglio que le desalojó del poder en 1943.

Destituido y hecho prisionero, fue liberado por un comando alemán. Estableció en el norte de Italia la República Social Italiana, con capital en Salò. Esta brutal dictadura solo subsistió por el apoyo germano.

Capturado por guerrilleros antifascistas cuando trataba de huir hacia Alemania, murió fusilado en abril de 1945.

Vídeo: Biografía de Benito Mussolini - Parte 1 -2 -3. Benito Amilcare Andrea Mussolini, brillante político, militar y periodista italiano que se convirtio en gobernante y dictador de Italia desde 1922 hasta 1943. Fundo el partido fascista italiano y fue aliado de la Alemania nacionalsocialista durante la segunda guerra mundial.

 




domingo, 15 de mayo de 2016

El totalitarismo...




El totalitarismo es una forma de Estado, es decir, una forma de organizar los componentes de un Estado (territorio, población, gobierno, poder, justicia). El totalitarismo no es simplemente una forma de gobierno, una organización en cuanto a las personas que ejercen el poder, es toda una forma de estado. Como forma de estado es de tipo no democrática y se caracteriza al igual que el autoritarismo en la falta de reconocimiento de la libertad y los derechos del hombre. Sin embargo, se diferencia del autoritarismo en que en el totalitarismo existe una negación de la libertad y los derechos individuales, desconociendo además la dignidad de la persona humana.


El totalitarismo sólo puede entenderse como la forma de dominación total específica de la sociedad moderna. Sólo aparece cuando las fuerzas sociales son ahogadas y sometidas a la opacidad. Representa un proyecto de unificación, de fusión de la sociedad con el estado, un intento de dominio sin límites y sin derechos. Considera el Estado como un fin en sí mismo, y por tanto lo maximiza, y debido a que el poder existe para el fin de las cosas, si consideramos al Estado un fin, estos dos componentes de la política son correlativos, como consecuencia un Estado más grande nos da un poder más grande. Así, el poder del estado totalitario lo puede todo porque el fin lo abarca todo.


Mussolini graficó esto en el eslogan "todo en el estado, todo para el estado, nada fuera del estado, nada contra el estado". No es ya el estado para el hombre, sino el hombre para el estado. El totalitarismo, en sus formas clásicas, el régimen de Hitler, el de Mussolini y el régimen ruso durante la vida de Stalin, fue una dominación instituida a partir de una interpretación delirante de la realidad y que utilizaba como medios la movilización social y el terror masivo. A pesar de las diferencias entre esos regímenes, compartían el hiperliderazgo, el partido único, la policía política como eje del sistema. Eran sistemas basados en la administración del terror, su motor funcional básico, hasta el punto de que los campos de concentración han sido la culminación de ese principio social. Todos encarnaban proyectos de dominio total sobre la sociedad. En definitiva, esos totalitarismos clásicos son el límite extremo opuesto a la democracia, heteronomía frente a autonomía.

Vídeo: Benito Mussolini - Discurso I.


Vídeo: Discurso de Adolf Hitler a los jóvenes alemanes. . .


sábado, 30 de abril de 2016

Período de Entreguerras: Introducción general a los totalitarismos...




Los totalitarismos: Fascismo – Nazismo.

… La Doctrina Fascista:

En los años 20 aparecen en Europa, como reacción contra la marea ascendente de los socialistas, una serie de movimientos ideológicos que con los medios de la revolución de izquierdas hacen una revolución de derechas. El contenido doctrinal pasa a segundo piano, se da más importancia a los hechos; así Hitler se resiste, al principio, a presentar un programa y Mussolini exclama:

“Nuestra doctrina es el hecho”. Aunque el proceso afecta a varios países europeos sus realizaciones modélicas se materializan en Italia y Alemania. Algunas notas pueden resaltarse en unos movimientos que arguyen el valor adjetivo de las ideas frente al sustantivo de los hechos:

a) Omnipotencia del Estado. Los individuos están totalmente subordinados al Estado; todo para el Estado, será la fórmula. El Estado totalitario no tolera la separación ni el contrapeso de los poderes, que es en cambio el símbolo de los Estados democráticos. En el campo político se suprime toda oposición, a la que se considera sólo como una perturbación para el buen gobierno; en el campo intelectual el Estado monopoliza la verdad y la propaganda, al tiempo que se rechaza cualquier crítica. “Todo en el Estado, nada fuera del Estado”, sentencia Mussolini.
 
b) Protagonismo de las “elites”. Una minoría debe gobernar. Se parte de la desigualdad de los hombres, en contraposición al liberalismo decimonónico, basado en la igualdad, y en consecuencia se rechaza la democracia porque concede los mismos derechos a todos. Las elecciones se consideran un espectáculo inútil, una “falacia democrática”; Mussolini niega que el número pueda dirigir las sociedades humanas, y Hitler afirma que es más fácil ver a un camello pasar por el ojo de una aguja que descubrir un gran hombre por medio de la elección”.

Esta desigualdad esencial de los seres humanos ofrece reflejos diversos. En primer lugar una desvalorización de la mujer. Las mujeres, dirán los ideólogos nazis, deben estar en su lugar, su objeto deben ser las tres K (Kinder, Küche, Kirche: niños, cocina, iglesia). Argumentando que las mujeres son incapaces de usar las armas se convierten automáticamente en ciudadanos de segunda clase y se procura evitar la mano de obra femenina; el papel de la mujer se centra en el hogar, donde vive subordinada al marido. Más dramáticas fueron las conclusiones racistas que se dedujeron de la desigualdad de los hombres.

Mussolini habla de la superioridad de los gobernantes y de la grandeza del pueblo italiano, llamado a regir y dominar a otros pueblos. Hitler desarrolla en “Mein Kampf” su doctrina de la superioridad de la raza aria.

La igualdad democrática se basaba en la tradición judeocristiana, que considera a todos los hombres hijos de Dios. Para el fascismo, que rompe con esta tradición, la desigualdad no sólo es un hecho, sino un ideal. La dicotomía superiores-inferiores ha sido bien resumida por Eienstein: “En el código fascista, los hombres son superiores a las mujeres, los soldados a los civiles, los miembros del partido a los que no lo son, la propia nación a las demás, los fuertes a los débiles, y (lo que quizás es más importante para el punto de vista fascista), los vencedores en la guerra a los vencidos”.

c) Exaltación del jefe carismático. Llevando a sus últimas consecuencias el postulado de la desigualdad de los hombres, una nación fuerte necesita encontrar al hombre excepcional, al superhombre, según la doctrina de Nietzsche; cuando la Providencia lo pone al frente de un pueblo debe prestársele obediencia ciega y seguirle sin titubeos.

Max Fritsch presenta en una obra de teatro importante en la dramaturgia de nuestra época, La muralla china”, al emperador como el que nunca se equívoca”, “el que siempre tiene razón”; retrata así irónicamente la concepción del jefe carismático, inspirado. En escenografías grandiosas Mussolini invoca los estilos de la antigua Roma imperial, es el “Duce”; es el hombre histórico, indiscutido. Hitler utiliza los mitos del romanticismo alemán y organiza grandes concentraciones de escenografía wagneriana, en las que el centro de todas las atenciones y decisiones es el “Führer”.

d) Imperialismo. A veces se ha definido el fascismo como un nacionalismo de vencidos, engendrado por la humillación de la derrota. Expresan sus mitos la desorientación de los antiguos combatientes. En Francia los excombatientes se oponían a medidas democráticas, pero su actitud fue menos desafiante que la de los alemanes; los vencidos adoptan posturas de revancha, que la nueva ideología canaliza. Del nacionalismo se pasa con facilidad al imperialismo, una gran nación encuentra su verdadero horizonte en la formación de un imperio, y en relación con él se defiende el principio del espacio vital. Un pueblo superior tiene derecho a disponer de espacio para realizarse y a conquistarlo; esta necesidad se coloca por encima del derecho internacional.

e) Desconfianza en la razón. La tradición racionalista es uno de los más decisivos legados de Grecia a Occidente; el fascismo rechaza esta tradición y adopta posturas antirracionalistas, desconfiando de la razón y exaltando los elementos irracionales de la conducta, los sentimientos intensos, el fanatismo. En esta línea irracionalista se desenvuelven los dogmas, las ideas indiscutibles, como la superioridad de la raza o del jefe. En contraposición, la democracia estima que ningún tema debe dejar de ser discutido. El tabú, lo que debe aceptarse sin discusión, lo que no puede ser sometido a análisis, es rasgo peculiar de los regímenes totalitarios

 Vídeo: Gobiernos Totalitarios. Fascismo - Ciencias Políticas - Educatina.

 

 Vídeo: Gobiernos Totalitarios. Nazismo - Ciencias Políticas - Educatina.

 

Período de Entreguerras - Totalitarismos: Fascismo Italiano / Nazismo Alemán.



El período de entreguerras se extiende desde el final de la Primera Guerra  Mundial hasta el inicio de la Segunda. Es una de las épocas más inestables política y económicamente, tanto en Europa como en Estados Unidos. Esta etapa estuvo marcada por tres hechos cruciales: el estallido de la Revolución rusa, el “crack” de la Bolsa de Nueva York y el ascenso de regímenes totalitarios.

Sigamos con el estudio de este período que comenzamos con la entrega anterior…

… Repercusiones de la “Gran Depresión”:

Las conexiones existentes en la economía internacional, pero sobre todo la dependencia que de los Estados Unidos tenía la economía europea, hicieron que la “Gran Depresión, se extendiera por todo el mundo.

La caída de los precios en América afectó a las industrias de otras partes del mundo que tenían precios superiores a los estadounidenses y que al no poder competir, vieron drásticamente reducidas sus exportaciones. Al mismo tiempo, la disminución de la demanda norteamericana, (y por ende, de sus importaciones), frenó las exportaciones de muchos países, con lo que disminuyó el comercio mundial.


Los Estados Unidos también trataron de repatriar capitales que habían invertido en diferentes países. Esto tuvo una especial repercusión en Alemania, que tenía cuantiosos créditos tomados a Norteamérica, pues ese país había sido prácticamente obligado a endeudarse para hacer frente a las reparaciones de guerra estipuladas en el Tratado de Versalles, las que debían ser pagadas en efectivo. La crisis afectó también a Austria, Gran Bretaña, Francia, América Latina, el Sudeste Asiático, Australia, y muchos más, ya que salvo en la Unión Soviética, sus consecuencias repercutieron de una u otra manera en todo el planeta. 


Vídeo: Período de Entreguerras - Presentación.


 

lunes, 11 de abril de 2016

El “crack” del 29...

El 24 de octubre de 1929 (jueves negro) una gran oleada vendedora afectó a la Bolsa de Nueva York. La gran oferta de acciones hizo que su valor cayera en picado, ocasionando el crack” bursátil del 29. Muchos inversores se arruinaron y los ciudadanos acudieron a los bancos para retirar su capital. Éstos tuvieron que cerrar. El “crack” de la bolsa precipitó la quiebra de muchos bancos. En pocos años, se produjo una recesión económica generalizada (Gran Depresión). El consumo disminuyó y muchas fábricas cerraron aumentando el número de parados. Desde Estados Unidos, la crisis se extendió al resto del mundo.


Pero… ¿cómo se reaccionó a la tremenda crisis?...

En 1932, en Estados Unidos de Norteamérica, ganó las elecciones Roosevelt, que proponía un programa para favorecer la recuperación económica del país. Fue el llamado New Deal, que defendía la intervención del Estado para reactivar la economía. Las medidas económicas que se propusieron fueron ayudas a los empresarios, destrucción de los stocks agrícolas acumulados, etc. El Estado estableció un control sobre los bancos. Entre las reformas sociales se impulsó un gran plan de obras públicas, una política de apoyo a los precios agrícolas, etc. Se produjo un relanzamiento de la economía estadounidense pero la crisis no se superó hasta el estallido de la Segunda Contienda Mundial.

Vídeo: La Gran Depresión, 1/3.




Vídeo: La Gran Depresión, 2/3.




Vídeo: La Gran Depresión, 3/3.


Taylorismo y Fordismo...

ANEXO INFORMATIVO:
Taylorismo:



División de las distintas tareas del proceso de producción, que conllevan al aislamiento del trabajador y la imposición de un salario proporcional al valor que el obrero añade al proceso productivo.
Nuevo método de organización industrial.

Objetivo: aumentar la productividad y evitar el control que el obrero podía tener en los tiempos de producción.

Fordismo:

Modo de producción en cadena que llevó a la práctica Henry Ford; fabricante de automóviles de Estados Unidos.
 
Supone una combinación de cadenas de montaje, maquinaria especializada, salarios más elevados y un número elevado de trabajadores en plantilla.
Este modo de producción resulta rentable siempre que el producto pueda venderse a un precio bajo en una economía desarrollada.

El fordismo apareció en el siglo XIX promoviendo la especialización, la transformación del esquema industrial y la reducción de costos.




Esto último, a diferencia del taylorismo, no se logró a costa del trabajador sino a través de una estrategia de expansión del mercado.

La razón es que

Si hay mayor volumen de unidades (debido a la tecnología de ensamblaje) y su costo es reducido (por la razón tiempo/ejecución) habrá un excedente que superaría numéricamente a la élite, tradicional y única consumidora de tecnologías en la modernidad.

sábado, 9 de abril de 2016